11.10.06

LA MISA TRADICIONAL A LAS URNAS



El Corriere Della Sera hace una encuesta sobre la aceptación o no del retorno de la misa en latín. Venzan la natural repugnacia al sistema, entren al cuarto oscuro cibernético y voten a conciencia.

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21 Comments:

Blogger Muret said...

Parece que esta vez va en serio, y que el Papa va a sacar un "Motu Propio" que estaría a la firma.
Recemos para que sea así, y que los Obispos sean obedientes y cesen en su actitud cismática.
Hay que rezar por el Papa.

7:14 p.m.  
Blogger La Espada y la Cruz said...

Según numerosas fuentes el decreto o motu propio ya está firmado desde septiembre, y se publicaría en este mes o el siguiente. Esperemos.

1:09 p.m.  
Blogger La Espada y la Cruz said...

Resultados actualizados de la encuesta:

Siete favorevoli al ritorno della messa in latino?

Sì 61.7%
No 38.3%

Numero Votanti: 23175

1:31 p.m.  
Blogger Muret said...

El resultado va 70,2% a favor y 29,8% en contra con algo más de 32.200 votos. ¿Qué querra decir esto?

2:38 p.m.  
Blogger La Espada y la Cruz said...

Puede significar dos cosas:

a) El lobby tradicionalista está muy bien organizado y se volcó masivamente a votar, lo que sumado al desinterés del progresismo, determina la aplastante mayoría evidenciada.

b) La mayor parte de los católicos están con B.XVI podridos de las misas rock y manifiestan su deseo de mayor sacralidad.

Me inclino por la segunda, porque la hipótesis a) nunca la vi en mi vida (cada tradicionalista es divisible por si mismo)y además los progresistas siempre fueron más eficaces para hacer operaciones de este tipo. En cambio sí creo que mucha gente tiene un anhelo de misterio y sacralidad, lamentablemente perdido.

3:45 p.m.  
Blogger Muret said...

Beltrán: Estoy de acuerdo con tu análisis, y creo también que la opción b) es la acertada.
Pero quería comentarte que el otro día ví un artículo excelente en Lumengentleman.com, página de Jacob Michaels, titulado "I gave them a Liturgy that was not good", en el que el autor hace un paralelismo entre la historia de Isreal y la Iglesia, a partir de la primera carta de San Pablo a los Corintos donde advierte que "estas cosas les pasaron a Israel como advertencia, pero fueron escritas para nuestra instrucción, sobre las que el fin de los tiempos vendrá" (la traducción es mía, así que tengan caridad) (1 Cor.v. 10:1-12). En este artículo el auto advierte a tradicionalistas y N.O., porqué Dios dió una serie de leyes litúrgicas a Israel diferentes a las del Levítico (en el Deuteronomio), menos perfectas que las primeras (Levíticas) advirténdoles que el castigo vendría indefectiblemente (destierro en Babilonia) y recién después el consuelo del regreso al seno del Señor.
Me impactó mucho y quería compartirlo, porque creo que tiene mucho que ver con el post.
Espero no haberlos aburrido, y Beltrán, si podés, quizás puedas linkearlo (traté dos veces y armé lío), si crees que es oportuno.
Un abrazo

11:28 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

Siete favorevoli al ritorno della messa in latino?

No voté. Me gustarían un par de especificaciones.
Ritorno, ¿en qué condiciones? ¿abandonando la Misa en lengua vernácula? ¿o es permiso para celebrar según el rito tridentino?.

Saludos!

11:38 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Beltrán, ya ni me acuerdo, ¿puede ser que ya haya comentado en este post?

Saludos

11:58 a.m.  
Blogger Muret said...

Estimado Tito: Según pude leer, se trata de un Motu Ptopio que está a la firma de S.S Benedicto XVI. Hay muchas especulaciones pero nadie sabe a ciencia cierta cuál será el contenido. En principio se trata de una "liberalización" de la Misa Tradicional, o sea que aquellos sacerdotes que quieran optar por ste rito podrán hacerlo sin permiso del Obispo (entiendo que necesario hoy en día, y ese permiso no lo dan la mayoría de los Obispos). No creo que sea un reemplazo de la Misa que conocemos (por lo menos yo, que voy a la Misa N.O.), pero nadie sabe cómo se regulará la coexistencia, de haberla.
Es mucha especulación, pero dicen que saldrá este año (noviembre). Me parece una buena noticia para aquellos que hasta hoy se han visto relegados (cuando no francamente perseguidos) por Obispos, como en el caso de Francia.

1:18 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Creo que en todo caso, para que la encuesta sea más útil, debería aclarar mucho mejor a qué se refiere la pregunta. Yo votaría con los ojos cerrados lo que vos comentás, que realmente puedan celebrar según el rito tridentino. Pero volver a ese rito como único, no sé, sería necesaria mucha catequesis.

Ups, caí en el tema de la catequesis. ¿Seré el único que piensa que los 4 años promedio que hay de catequesis sacramental no son suficiente?

Saludos

10:44 p.m.  
Blogger Muret said...

Querido Tito: Totalmente de acuerdo con vos. Dante debería haber inventado un infierno propio para los encuestadores. Me da la impresión que justamente esa era la idea de la encuesta: que la gente vote no, para evitar volver a la Misa tradicional como rito único, pero que les salió mal, en gran parte por lo que dice Beltrán arriba.
En cuanto al catecismo, no, no sos el unico que piensa así.
Un abrazo

12:57 p.m.  
Blogger La Espada y la Cruz said...

Sólo unas pocas aclaraciones:

La encuesta, como suele suceder, no contempla todos los matices de la cuestión (por ejemplo alude a la misa en latín, sin más explicaciones, lo mismo que a su retorno liso y llano, sin hacer distingos). Sin embargo creo que el contexto es el que de alguna manera muestra el sentido y relativa utilidad del sondaje.

La cuestión ya había tomado estado público en términos bastante precisos: el documento papal trataría de una permisión universal del uso del misal de 1962 como forma extraordinaria del rito latino, permaneciendo la misa de Pablo VI como forma ordinaria del rito.

Por lo demás, siempre existieron en la Iglesia múltiples ritos (romano, mozárabe, ambrosiano o milanés, etc., por nombrar sólo los de la Iglesia Latina) cuyo uso, como dice Gamber, no puede ser abrogado ni siquiera por el propio Papa, por pertenecer a la tradición apostólica.

Por esas dos circunstancias, dudo que pudiera interpretarse de la encuesta que la respuesta afirmativa significara la vuelta en exclusividad al rito romano tradicional, con exclusión del nuevo (y digo esto por más deseable o encomiable que fuera tal decisión).

En cuanto a lo de la catequesis, oportunamente mentado por Tito, por ahora lo único que se me ocurre señalar, como otras veces insistí, es el valor catequético del rito en sí, que no podemos dejar de tener en cuenta y que es tal vez más eficaz que muchos cursos, libros, etc. Eso es la mistagogía: El rito nos introduce en los misterios, no sólo el sacramento produce la gracia sino que además es signo visible de ella, y como signo es catequesis viviente. Más vale un gesto ritual que mil sermones. Por contraposición, de nada sirve un magnífico sermón sobre el santísimo sacramento si el sacerdote al pasar por delante de Él no se hinca de rodillas para adorarlo.

Para muchos, este es el dilema del huevo o la gallina, y muchos eclesiástios no saben si hace falta más catecismo (dentro de la misa) para "entenderla" o más misas para entender el catecismo. Se me ocurre que el principal error, como desde siempre intentamos señalar desde estas páginas, es pretender agotar las riquezas de la misa en lo congnoscible, en lo asequible por la razón, en lo racionalmente comprensible de los textos, cuando el misterio es inagotable, y tanto la misa como la catequésis deberían introducirnos en la contemplación de esos divinos misterios, no tanto con el intelecto agente o razón discursiva (inferior) cuanto con el intelecto pasivo o puramente contemplativo (conocimiento por excelencia). Bueno, al final se hizo largo, mil disculpas. En otro momento seguimos.

5:44 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Por esas dos circunstancias, dudo que pudiera interpretarse de la encuesta que la respuesta afirmativa significara la vuelta en exclusividad al rito romano tradicional, con exclusión del nuevo (y digo esto por más deseable o encomiable que fuera tal decisión).

Teniendo en cuenta lo que resultó, en la práctica, la introducción del Novus Ordo para el rito tradicional (un veto), creo que la interpretación "exclusivista" no es imposible.

Acerca de la liturgia y la catequesis:
Una cosa no quita la otra. Ver lo que dice el Santo Padre.

Saludos!

4:10 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo que quise linkear es la parte referida a la liturgia. No trata exactamente de lo que hablamos, pero tiene algo que ver.
Saludos!

11:45 a.m.  
Blogger Muret said...

Me parece que es tan profundo que tiene mucho que ver!!. Claro que hay que saber ver. Me gustó mucho. Gracias Tito por el link.
Un abrazo

1:45 p.m.  
Blogger La Espada y la Cruz said...

Estimado Tito:
Me olvidé de hacer dos aclaraciones:

1º)El fenómeno que señalas, acerca de que la introducción del novus ordo implicó de facto la proscripción del antiguo rito, es de destacar que fue un caso que los liturgistas no dudan en calificar como único en la historia. Por lo que se sabe acerca del documento papal en preparación, no sería ese su espíritu.

2º)Muy interesante el link con las respuestas del Papa. Se me ocurre, igualmentte que el dilema misa-catequesis se plantea fundamentalmente en el novus ordo, ya que por sus muchas falencias litúrgicas (señaladas por numerosos teólogos en estos casi cincuenta años de vigencia), de él manan a raudales las dudas y ambiguedades doctrinales. Por eso el ars celebrandi cobra tanta importancia en la misa nueva (ojo esto no quiere decir que no la tenga en las liturgias antiguas, sino que la relación es distinta). En cambio ese desfasaje litúrgico-catequético no se verifica (ni tanto ni tan poco) en las liturgias tradicionales (tanto occidentales como orientales) que, aunque perfectibles, condensan una sabiduría multisecular para la expresión simbólica de los misterios de manera lo más unívoca posible.
Cordiales saludos.

4:15 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Sí, en realidad yo no veo tanto el dilema misa-catequesis. La liturgia debe tender a la perfección desde todos los ángulos, incluyendo el catequético. La catequesis debe ser eficiente en todo, incluyendo lo litúrgico. Hay mucho por hacer en este sentido.

1:15 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

Beltrán:

Releyendo tu último comentario me llamó la atención la siguiente frase:

"las liturgias tradicionales [...]condensan una sabiduría multisecular para la expresión simbólica de los misterios de manera lo más unívoca posible."

El problema es que "la manera más unívoca posible" no es totalmente unívoca. Unívoca desde cierta/s cultura/s. La simbología utilizada tiene relación con lo cultural. No fue la introducción del Novus Ordo la primera vez que la simbología litúrgica/religiosa recurrió a la cultura de su tiempo (de manera reprochable durante las épocas de mayor hipocresía en la jerarquía, que aspiraba al fausto mundano).

Justamente, por mantener las liturgias tradicionales una simbología nacida de otras épocas y culturas pero no de la nuestra, es necesaria la catequesis litúrgica. Si yo veo a un obispo entrar al templo con su báculo y no sé por qué tiene un báculo, qué es un báculo, quiénes lo usaban, ¿de qué me sirve? Si bien la simbología litúrgica/religiosa intenta apelar a los significantes más compartidos, es un código que se utiliza para transmitir sentido. Para que la comunicación funcione, necesito manejar el código, haber relacionado previamente el símbolo y su significado.

El problema del Novus Ordo (especialmente del Novus-Ordo-"a la que te criaste") es la ausencia de signos y símbolos, que puede resultar en una presencia de signos contraproducentes, dando una idea de falta de sacralidad. La eliminación del signo de arrodillarse para recibir la comunión (que en realidad es el signo positivo de mantenerse de pie) puede hacer pensar que en la comunión no hay nada especial (ni hablar de la comunión en la mano). También es expresivo, a la vista de los fieles, el contraste en el cambio de un modo de comulgar a otro. Justamente los reformistas protestantes introdujeron cambios litúrgicos para ayudar a dar (quitar) sentido.

Saludos!

12:13 p.m.  
Blogger Muret said...

Estimado Tito: Me gustaría hacer una comentario a lo que dijiste acerca de los símbolos. Específicamente: "La simbología utilizada tiene relación con lo cultural.".
La verdad es que no sé si es del todo así. Sí estoy de acuerdo con que hay mucho de cultural en la simbología litúrgica. Pero creo (y tengo que leer más al respecto porque estoy opinando de memoria por algunos textos que leí hace tiempo y debo refrescarlos) que la simbología es algo más que cultural. Entiendo que la simbología es también el lenguaje de Dios. La Iglesia hace mucho caso a los símbolos porque, por poner un ejemplo, el Evangelio de San Juan abunda en símbolos que la Tradición ha ayudado a interpretar una y otra vez. La simbología sagrada es parte importante de la tradición, no porque sea utilizada por la Iglesia, sino porque (muchas veces) es el lenguaje mismo de la Revelación, y por eso es y fue utilizada por la Iglesia.
Otro ejemplo que se me viene a la mente es el símbolo que siempre aceptó la Iglesia (Patrística, aunque ahora de memoria no puedo citar los Padres involucrados que desarrollaron esta doctrina, perdón) entre el Jardín del Eden y la Iglesia, y de ahí hacer un paralelismo entre el altar de la Iglesia y el Edén, Adán sacerdote y Jesús sacerdote (Jacob Michael llega a decir que para los Padres de la Iglesia, la presencia de mujeres en el altar casi podría decirse que un "lesbianismo" litúrgico).
Disculpá si la explicación está medio tirada de los pelos, pero quería llamar simplemente la atención acerca del elemento divino en los símbolos. Si refresco un poco más los conceptos me podré explicar mejor.
saludos y gracias.

2:57 p.m.  
Blogger La Espada y la Cruz said...

Estimado Tito: Muy interesante tu comentario. Una primera aclaración antes de entrar en tema: No creo que sea fácil determinar cuáles fueron las épocas de mayor hipocresía en la jerarquía. Atribuirsela, por ejemplo a los siglos XV o XVI sería un reduccionismo. Es una generalización poco rigurosa.

Ahora bien, si entiendo tu enfoque la catequésis sería propedéutica. En ese sentido estamos de acuerdo, aunque hace falta mucho más. En la fórmula "lex orandi lex credendi lex statuit suplicandi" la lex credendi es mucho más que catequesis. Muchas veces he oído a sacerdotes y laicos tradicionalistas decir (de manera general y simplista) que la "oficial" y la "tradicional" son dos religiones distintas (algunos tal vez lo crean, la mayoría lo usa como recurso dialéctico). Esa distinción también la he visto en muchos curas y laicos progresistas (un lugar común típico es "...eso desde el concilio no corre más"). Si es cierto que a cada religión le corresponde su culto; en algún sentido, y nótese que digo sólo en algún sentido, la necesidad de una catequésis especial para "entender" la misa tradicional, vendría a demostrar esa diferencia o mejor dicho por suceder en el tiempo, ese "cambio". En el cambio que va de un modo de culto al otro, que es cambio en la expresión de la Fe, se daría un cambio (en algún sentido) en el contenido de esa Fe (el mejor ejemplo es el que vos pusiste, acerca de los cambios litúrgicos del protestantismo). Fe y culto se influencian recíprocamente, de tal manera que, siguiendo ese esquema, al feligrés novus ordo ya no le resultarían comprensibles las formas litúrgicas antiguas, por lo que necesitaría de una catequésis (sobre la fe) que le permitiera comprender lo comprensible del rito (el culto).
Finalmente, una aclaración: Cuando hablo de la univocidad de los símbolos, me refiero a eso, y no a la evidencia. Puede que un concepto sea unívoco y no por ello evidente (al menos para nosotros), lo que no le quita univocidad. No olvidemos que en la liturgia no interesa tan sólo ni primordialmente la eficacia comunicativa del rito sino su consistencia con la verdad que se profesa y celebra (en ese sentido quise hablar de univocidad: los ritos tradicionales "actualizan" y "reflejan" el único sentido (el querido por la Iglesia) de las verdades que mistéricamente simbolizan de modo visible y eficaz, independientemente de que sean o no asequibles y perceptibles por los fieles.
Por otro lado es cierto que la cultura permea el rito (es verdad que los ritos antiguos se empapan de elementos de las culturas en que se forjaron), pero tan cierto como ello es que la Iglesia, por su liturgia está llamada a empapar la cultura en que vive y no viceversa. Son muchos los autores que han explicado como en otros tiempos el mundo vivía según los tiempos de la liturgia, cómo el lenguaje popular, la música popular, los dichos populares, estaban llenos de expresiones tomadas de la liturgia de la Iglesia. Hoy vivimos el fenómeno inverso: se vulgarizan los ritos en el afán de acercarse a la gente, y cada vez menos gente va a misa.
Saludos.

3:40 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Creo que mi ideal es una catequesis de por vida. Como he planteado en alguna otra oportunidad, quisiera que, así como existe el precepto de la Misa dominical, haya un compromiso de parte de todo cristiano de formarse continuamente. No me refiero únicamente a lo que es conocer los fundamentos de la Fe, sino también a la vida de piedad, en concreto: mejorar nuestra relación con el Señor.
Esta catequesis/grupo de oración me parece indispensable, te diría.

Saludos!

11:59 p.m.  

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